Mientras Don José Nieto Velázquez aposentador de la reina y, probablemente, pariente cercano de Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, tras degustar un buen cocido madrileño, con tropezonez, se dirigía a sus aposentos para echarse una siestecilla y digerir el sustento, cuando al pasar por uno de los pasillos del Real Alcazar, con una cierta modorra en parte debida a la digestión y en parte al calor bochornoso de finales del verano, se asomó a una de las salas donde observó, desde el dintel de la puerta, a Velázquez y una serie de personajes posando para un enorme cuadro (ver la imagen de más abajo). Dado que entre los presentes estaba Nicolasito Pertusato, enano italiano aposentado en la corte, y al no querer compartir estancia con él al tenerle cierta ojeriza, pensó, con cierta incomodidad, “¡Vaya, vaya!. Aquí no hay playa”, recordando una visita que hizo de niño a las playas de Conil, cerca de Cádiz y prosiguió su camino hacia el dormitorio intentando olvidar la vista.

Sin embargo, Velázquez al ver la sombra del aposentador de la Reina notó la inspiración que le faltaba para completar un cuadro que, hasta ese momento, no le decía nada, y decidió poner en el fondo ve la vista la silueta a contraluz de éste nuevo personaje, dándole a a obra pictorica el genial toque que le faltaba bajo su punto de vista de artista, concentrando la perspectiva del cuadro en este punto, convirtiendo a este personaje en el más singular de la obra.
Unos cientos de años más tarde, la obra “La familia de Felipe IV”, popularmente conocida como “Las Meninas”, sería considerada una de las obras universales de la pintura española del siglo XVII y de todos los tiempos.
Meses más tarde de la corta visita de Don José Nieto Velázquez, éste le reprocharía duramente a su pariente, Diego Velázquez, que lo inmortalizara en la misma obra que al enano Nicolasito, el cual pateando a Moisés, el perro, le daba un aire grotesco y desagradable a la obra por lo que ésta probablemente pasaría desapercibida en los sótanos del Alcázar hasta pudrirse antes del fin de los tiempos. Obviamente el Aposentador de la Reina se equivocaba.Nota del autor.- Tras darle muchas vueltas al cuadro de la Meninas, me doy cuenta de una cosa curiosa: o Velázquez era zurdo o nos engañó pintándose zurdo frente al espejo para... parecer diestro.
Real Alcázar de Madrid.
El misterio de Las Meninas.
Las meninas en 3D por Eugeni Llopart.
Video curioso en You Tube:













